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Contra el odio y el pinochetismo

Contra el odio y el pinochetismo

Estos días hay una sensación de retroceso y de oscuridad. Cierta sensación ominosa. Al mirar el debate presidencial y ver al candidato de ultraderecha hablar de las detenciones en lugares que no sean cárceles, pensar en la persecución a los opositores es volver al pasado. Pienso también en la posibilidad real de un gobierno donde aumenten los crímenes de odio.

La tirria a las disidencias sexo-genéricas está a flor de piel.  Se extiende como peste.

En las calles se percibe ese temor que habíamos logrado mantener bajo control (aunque siempre latente). Sabíamos que en este país heterocispatriarcal no hay justicia. Lo sabemos las lesbianas con ejemplos como los asesinatos de Susana Sanhueza y María Pía Castro. Pero hoy ese temor se acrecentó, no nos deja caminar tranquilas, nos hace soltarnos de la mano cuando vemos a grupos de hombres con una determinada apariencia en las calles.

Ellos atacan a las mujeres trans sin pudor y también atacan a quienes caminamos con orgullo con nuestra pareja y somos lesbianas visibles. La persona cisgénero, heterosexual promedio, la que cuenta con el beneficio de poder caminar tranquila, e incluso demostrar su afecto públicamente, no sabe que las calles se han vuelto más inseguras para nosotres las disidencias sexuales. Y lo que viene podría ser peor.

Hoy nada protege las compañeras trans, a las lesbianas “camionas”, a los homosexuales cuya expresión de género es más “socialmente femenino”.  Al contrario, en las calles estamos a nuestra suerte, tenemos que defendernos con nuestras propias uñas y puños. ¿Ahora pueden ver lo que sería nuestro futuro con un presidente de ultraderecha? Yo sí. Entonces les pido y repito: imaginen nuestro futuro con un presidente de ultraderecha.

Si ya no estábamos protegidos- ninguna policía nos ayudó-, hoy vimos a Carabineros cuidar a sus seguidores. Muchos de ellos neonazis y amantes de la violencia, incluso armada. Pero ahí estaba el gesto triunfalista y el guiño de aliento. El saludo patriotero. El odio campeando a sus anchas.

Últimamente, la energía política está por el suelo y cuesta no impactarse por las atrocidades que se ven a diario, las gárgaras pinochetistas, la carcajada burlesca, los discursos de odio que solo demuestran la debilidad y la inseguridad de quienes los emiten. Un ejemplo de esto son esas autoridades recientemente electas a quienes los y las empodera el patriotismo xenófobo, aporofóbico, misógino y lesbo-trans odiante.  Ver sus videos y escuchar el odio verborreico de sus bocas, solo nos demuestra la fragilidad que quiere borra de un plumazo el respeto por los derechos humanos. Es la resurrección del odio en dictadura. La resurrección  del pinochetismo más acérrimo.

Estos grupos con crisis identitaria, débiles ante la mera existencia de las disidencias sexo-genéricas, avanzan peligrosamente empoderados por la ultra derecha. Hace un tiempo atrás no muchos los seguían , ahora son un riesgo que puede poner en peligro las vidas en nuestra comunidad. Nuestra existencia.

Mi plegaria hoy es para esa chilena o chileno, persona migrante con derecho a voto: No nos soltemos este 19 de diciembre. Estamos frente a una coyuntura críticamente decisiva y nos necesitamos entre todas, todos y todes. Pinochet ha revivido en esos hombres y mujeres que queman las pertenencias a inmigrantes, en el candidato pinochetista que en vez de potenciar el rol del Ministerio de la Mujer, buscaban cerrarla, y ahora -bajo la presión de su mismo conglomerado- se retracta.

Por eso vota en contra de quienes quieren volver al pasado y no respetar la separación de la iglesia y el Estado, contra las ideas retrogradas que afectarán la vida de las y los estudiantes. Vota en contra de quienes no les interesa el medio ambiente, ni los pueblos originarios. En contra de quienes odian a las disidencias sexo-genéricas, a nuestras familias lesbomarentales, transparentales y homoparentales. Debes votar en contra de quienes no creen en la capacidad de discernir de les niñes, niñas y niños trans. De esos que gritan violentamente “¡Con mis hijos no te metas!”.

Estamos enfrentándonos a un cambio mayoritario del proceso constituyente, que a pesar de la misma campaña del terror o de descalificación de las y los pinochetistas, aún evoluciona mano a mano con la sociedad civil.

Por esta razón nos debemos el uno al otro, una a la otra y une al otre en este periodo abrumador y que pone nuestras vidas en jaque. Votemos a favor del camino donde como sociedad podamos crecer, querernos, cuidarnos y llevar a cabo las transformaciones de manera consciente con nosotres mismes.

Dejemos que ese espíritu maligno y con las manos ensangrentadas de la dictadura se quede con las ansias de coartar nuestras libertades ya ganadas. No nos fallemos a nosotres ni a las futuras generaciones.  Y a ti que me lees, te pido un último aliento de esperanza. Un gesto de conciencia contra la crueldad.

Vota en contra de la restauración del pinochetismo que viene de la mano con Kast.

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Escrito por

Cofundadora de Familia es Familia.

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