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Militarización, Estado de Excepción y muerte en el Wallmapu

Militarización, Estado de Excepción y muerte en el Wallmapu

Estos últimos días la situación en la zona se ha vuelto insostenible, con los incendios a diferentes tipos de infraestructura que van en aumento y la muerte de un joven de origen mapuche, lo que deja nuevamente en el ojo del huracán a todo aquel que reside en las regiones de La Araucanía y Biobío.

El gobierno de Sebastián Piñera insiste con la extensión del Estado de Excepción, aunque la decisión final dependía del parlamento y hoy se aprobó su extensión. Con el costo para nuestras vidas, la de comuneros, mujeres, niños y niñas. ¿Saben ellos lo que es vivir entre tanquetas y disparos?

Por otra parte Luciano Rivas, gobernador de la región de La Araucanía, levanta una consulta ciudadana no vinculante en la que los ciudadanos puedan dar su opinión referente a si quiere o no que se extienda por mas tiempo el estado de excepción. Un instrumento de consulta mal diseñado, de difícil acceso para quienes viven en las zonas rurales o son analfabetos digitales. Al ser una votación que funciona a través de una aplicación virtual desconoce el contexto geográfico y de accesibilidad en la población rural de la región.

El 3 de noviembre fue asesinado por la Armada de Chile el joven mapuche Jordan Yempi Machacan, quien se habría encontrado en el patio de su hogar. Por otra parte, en un camino cortado por militares, varios vehículos y un bus que se encontraba esperando el paso para avanzar en la ruta también fueron atacados por ráfagas de disparos ejecutados por funcionarios de la armada, dejando varios heridos. Iván Porma recibió impactos de proyectiles en presencia de dos de sus pequeñas hijas y su esposa, y se encuentra en estado de gravedad . También fueron lesionadas dos personas más, un adolescente de 17 años que recibió un impacto de bala en su rodilla mientras llevaba a su madre a un control médico, y otra con un impacto de bala en su brazo.  El dolor de algunos y la indolencia  de otros es una constante en esta zona.

Todos fueron llevados al Hospital Regional de Temuco, donde uno de los heridos declaró que la armada disparó a todos los vehículos detenidos en la ruta producto del corte ejecutado por los mismos militares. ¿Por qué solo se encienden las alarmas en nustros territorios? ¿Por qué nadie más grita el nombre del comuner muerto? Muchos y muchas ya parecen haberse acostumbrado a nuestras muertes. Muchos y muchas publican un tuit como si eso fuera a cambiar la situación o a impedir más agresiones, torturas y muertes.

En la versión del gobierno, eran comuneros que se encontraban en un enfrentamiento y que las víctimas los habían atacado. Es una acusación que se hizo sin ninguna diligencia pertinente antes de dar a conocer los hechos o aclarar responsabilidades. Se trata de una acción repetitiva en este gobierno el cual, ante el asesinato en el 2018 de Camilo Catrillanca, también acusó un “enfrentamiento” y diferentes delitos para no hacerse cargo de su responsabilidad en el asesinato del lamngen . Luego se reveló la verdad y el gobierno mantuvo silencio, no fue capaz de reconocer su responsabilidad y menos de otorgar justicia a quienes fueron atacados el 14 de noviembre, entre los que se encontraba un adolescente de 15 años, golpeado y torturado por efectivos policiales. El mismo que hasta hoy sufre las consecuencias de ese día.

Con estos antecedentes se pueden dar claras luces de que el gobierno de Sebastián Piñera no busca construir la paz, sino más bien continuar con el racismo y el odio contra quienes miran como enemigos de sus intereses económicos y de sus colegas empresarios, que han construido fortunas con la riqueza natural del Wallmapu.

 

Son muchas las denuncias realizadas respecto a la violencia estatal en la región, pero esta no es visibilizada por la ciudadanía, que se informa principalmente por medios de comunicación tradicionales. Por tanto, tenemos hoy una cantidad importante de personas que reciben solo la información sesgada y autoridades que se niegan a investigar la verdad de los hechos ocurridos.

Cómo no darnos cuenta que la región se encuentra militarizada desde hace dos décadas, que las zonas llamadas de conflicto o “rojas” están llenas de cámaras, puntos policiales fijos, inteligencia y tecnología y aun así no logran dar con el origen de los hechos de violencia rural (que es como la denominan). Los incendios se producen a metros de centros policiales, pero aun así no se sabe quiénes son los responsables, la evidencia son lienzos alusivos a la causa mapuche, ninguna prueba más. No existen peritajes, huellas dactilares, no existe nada. Entonces, me pregunto: ¿Qué rol cumple la policía y los servicios de inteligencia en la zona?

Esta pregunta no la hago al vacío o tal vez sí, porque dudo que nos entreguen respuestas. Podemos recordar por ejemplo el montaje realizado por Carabineros de Chile en el caso Huracán para encarcelar a diferentes autoridades y dirigentes mapuche que se encontraban en proceso de reivindicación territorial. También es necesario traer a la memoria todos y todas las detenidas que fueron encarceladas por varios meses por motivos de investigación y que finalmente salieron libres, frente al mas absoluto silencio de los gobiernos y la prensa, que los acusó con titulares de terroristas o criminales.

Es una historia triste en La Araucanía y Biobío, llena de prejuicios y racismos entre sus habitantes, de intereses por parte del empresariado y de odio de los representantes políticos de la derecha.

¿Cómo avanzamos entonces?

La violencia no se termina con violencia, la desinformación se combate con información basada en hechos y no supuestos.

Hubo algunos intentos de dialogo en diferentes ámbitos pero no fueron considerados por el gobierno y, ante la presión de la UDI y RN y las eventuales elecciones parlamentarias y presidenciales, se cortaron los procesos y se avanzó con una respuesta armada.

Hablan de seguridad en vez de hablar de cuidados, hablan de pobreza y no ponen recursos en la región para educación, emprendimientos o acceso al agua, entre otras necesidades. Por el contario, si hay disponibles miles de millones de pesos para proteger a la agroindustria, la multigremial y sobre todo al negocio forestal con más armas y más policías.

Hoy se hace urgente y necesario comenzar a cuestionar el real interés sobre la región y quienes son los beneficiarios directos de este proceso que solo ha traído el dolor, muerte y sobre todo racismo y odio entre quienes habitamos un lugar tan lleno de historia e identidad. Y pregunto otra vez: ¿Por qué nadie más grita el nombre del joven mapuche muerto?

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Escrito por

Psicopedagoga, Defensora de los DDHH de la niñez Mapuche. Vocera de la Red por la Defensa de la Infancia Mapuche: Infancia Libre y sin Represión.

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