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La victoria para un niño que será reconocido por sus madres lesbianas

La victoria para un niño que será reconocido por sus madres lesbianas

El 23 de abril la vida de la familia lesbomarental -de Danya, Paola y su hijo- , tomó un nuevo rumbo, uno que comienza con filiación para su hijo con sus dos mamás. Esto fue posible gracias a la lucha que dieron las madres con la representación legal de Isabella Bravo Pérez, abogada sumamente comprometida con lograr la igualdad de derechos para su familia, en conjunto con un equipo multidisciplinario.

Todas las personas que aportaron en el proceso lo hicieron pensando en el “interés superior del niño”. La sentencia judicial de la Jueza Andrea Cuello del Juzgado de Familia de Antofagasta, en respuesta a su reclamación de maternidad, es coherente con el derecho de niñes y adolescentes a tener una familia, de que se reconozca su identidad familiar y puedan contar con reconocimiento legal en su certificado de nacimiento y en la libreta del Acuerdo de Unión Civil. En diez días más el Registro Civil tendrá que corregir, porque jamás debiese haber sido negada su inscripción como hijo.

En el Código Civil chileno solo se permite que los hijos de familias integradas por un hombre y una mujer heterosexual y cisgénero, puedan inscribir a sus hijos legalmente, entonces ¿Qué hace la ley por nuestros hijes? Excluirlos, discriminarlos y vulnerar sus derechos más fundamentales. Ellos y ellas, quienes al nacer o ser criados por quienes más aman, sus madres, deberían recibir protección y reconocimiento legal. Correspondería que recibieran todos los resguardos que, en la práctica, son tratados como privilegios que benefician a la población heterosexual.

La victoria judicial de Danya y Paola se concretó un día después de haberse cumplido cinco años desde el ingreso y la tramitación (lentísima) de nuestro Proyecto de Ley que busca regular la filiación de hijos e hijas de familias diversas (BN°10626-07) impulsada por nuestro grupo de trabajo colectivo lesbofeminista y feminista integrado por “Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio”, “Agrupación Lésbica VisiBLES”, “Corporación Humanas” y “Familia es Familia”.

El día en que nuestro proyecto se haga ley, no existirá la necesidad de judicializar los casos: Tras el nacimiento de ese niño o niña- y ser criadas por personas en familias diversas- se les reconocería su filiación, tal como se les reconoce a las familias heteroparentales, independiente del estado civil de sus madres o padres. Estaría enfocado en el vínculo existente entre los hijos y sus madres de crianza, o padres de crianza. Terminaría la discriminación con que el Estado chileno somete a hijos e hijas de familias lesbomarentales, transparentales y homoparentales.

Lamentablemente, debido a esta vulneración de derechos, en Chile nos vemos en la obligación de iniciar acciones judiciales para lograr algo que debería estar garantizado. La ley de Filiación actual, que fue reformada en 1998, solo reconoce y protege la filiación de hijos e hijas de familias con padres de distinto sexo (sin juicios largos y sin tener que comprobar nada) ya que la madre es determinada por dar a luz y el padre puede optar por reconocer a sus hijos con una simple inscripción en el Registro Civil. Para ellos no es necesario tener que contratar equipos de abogados, dado que el derecho inherente.

Nosotras llevamos cinco años de lucha y el Proyecto de Ley que presentamos aún se encuentra estancado, cuando se podría perfectamente poner en tabla y discutirse para ser enviado a la Cámara de Diputados y seguir el curso hasta convertirse en Ley. Falta más voluntad política y compromiso, pero tristemente no se ve esa convicción.

Desde “Familia es Familia” hemos intentado comunicarnos con la presidenta del Senado y de la misma comisión, Yasna Provoste, sin éxito. No ha contestado nuestra solicitud de audiencia, llamados telefónicos, ni mensajes. En este momento el futuro de nuestros hijos e hijas es incierto. En plena pandemia no cuentan con protección legal y esta vulneración seguirá forzando a las familias a entrar en procesos judiciales para lograr el reconocimiento de sus derechos. Chile, en pleno 2021, ha sido incapaz de hacerlo.

No basta con votar en general por nuestro Proyecto de Ley y luego dejarlo de lado nuevamente. Nuestros niñes no pueden esperar más y la tramitación no puede activarse cada cuatro o cinco años, a ese ritmo los niños vivirán la mayor parte de sus vidas sometidos a la ilegitimidad que este país los obliga.

Por eso no nos cansaremos de pedir ¡Derechos filiativos Ahora!

 

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Cofundadora de Familia es Familia.

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