LaOtradiaria
Estas Leyendo:

Hogar Tupahue: El centro colaborador del Sename denunciado por adopciones irregulares, abusos y producción de pornografía infantil

El hogar del Organismo Colaborador de Sename Protectora de la infancia ubicado en Hualpén, donde anteriormente se conocieron casos de adopciones irregulares, fue denunciado por el abuso de dos niñas. Según lo que confirmó la propia Defensoría de la Niñez, ayer presentaron una querella contra todos quienes resulten responsables por los delitos de abuso sexual, explotación sexual comercial y producción de pornografía infantil. Es un hogar para Lactantes y Preescolares.

El hecho fue conocido tras la denuncia de dos niñas que estuvieron en Tupahue quienes detallaron maltratos y abusos de los que fueron víctimas al interior del centro. La residencia pertenece a un hogar colaborador de Sename (OCA) Protectora de la infancia y los antecedentes del caso fueron presentados al Ministerio Público en la región del Biobío para que se investiguen los hechos. Además el Sename habría informado a los Tribunales de Familia y ordenó supervisiones extraordinarias periódicas.

El organismo desvinculó a los trabajadores mencionados en las denuncia y, cómo se informó en la prensa hace algunos días, la directora regional del Sename, Elena Schulz, fue removida de su cargo “por negligencia y abandono de deberes”. También se ordenó un sumario administrativo.

Son 32 los niños y niñas que residen en el hogar Tupahue de Hualpén, quienes serían trasladados a otros centros.

Hogar Tupahue de Hualpén

Adopciones irregulares

Jazmín Contreras denunció que el año 2016 fue la última vez que vio a Francesca y Paul —sus hijos menores de siete y dos años— durante el trayecto de ochenta metros que separa la Escuela D-477 con el Centro Residencial para Lactantes y Preescolares Tupahue. Días después, ambos pequeños fueron enviados a Europa luego de que el Juzgado de Familia de Talcahuano los declarara susceptibles de adopción. Jazmín asegura que esta decisión fue tomada en contra de su voluntad y a partir de informes que no reflejan la verdad sobre la relación con sus hijos.

El 2008 apareció otra acusación similar en revista Caras, en una investigación realizada por la periodista Alejandra Matus. Era el caso de Alejandra Morales, quien denunció que hacía un año no podía visitar a su hijo Cristián, de siete años, que permanecía en el Hogar Tupahue desde que tenía dos. En su historia, ella revelaba que en el año 2004 había llegado a trabajar a Santiago como empleada doméstica y, en paralelo, seguía visitándolo, además de comprarle las cosas que necesitaba. Pero su hijo fue adoptado por una familia extranjera.

Al igual que Jazmín, Alejandra se enteró de la noticia solo cuando una trabajadora del hogar le advirtió sobre lo que estaba pasando. No había sido informada sobre el proceso de adopción y hasta había reunido dinero para mantenerlo sin problemas. Once años después, la historia se repetía.

En la región se han encendido las alertas porque el caso no hace más que recordar las acusaciones que apuntaron al ex  Hogar Nido- organismo colaborador de Sename- que también fue investigado por los presuntos abusos sexuales a dos niños residentes que habrían sido encubiertos por su directora a cambio de donaciones. Los hechos fueron conocidos durante mayo del año pasado.

El hogar Tupahue además ya había sido denunciado por una situación similar durante el 2012, cuan el director de ese tiempo fue sindicado como presunto responsable del abuso de una niña de diez años.

La OCAS y el Servicio Mejor Niñez

Estos hechos vuelven a poner en la palestra el tema de los llamados ‘Organismos Colaboradores Acreditados de Sename’ (OCAS) que llevan años siendo cuestionados por grupos de profesionales pro infancia. Se les critica el poco o nulo trabajo de acompañamiento terapéutico con las familias, precarización, maltrato laboral, prácticas anti-sindicales y falta de preparación de sus trabajadores, además de someter a largas institucionalizaciones a los niños.

La crítica principal es que este modelo de subvención del Estado a entidades privadas se ha convertido en un incentivo perverso, en medio de la crisis del sistema de protección por la permanente inyección de recursos y la mínima eficiencia que se les exige a los hogares colaboradores (A modo de ejemplo, tras la muerte de Lissette Villa en octubre de 2016- en medio de Comisión Sename II- se reveló que 1.313 niños habían fallecido, 210 de ellos en el sistema de residencias y otros 406 en programas ambulatorios).

Según uno de los últimos informes de Sename (julio a septiembre del 2019) de 7.102 niños, niñas y adolescentes atendidos en el sistema residencial en esa fecha, el 85 % estaba en una OCA. Hoy existen 247 Centros de residencias que pertenecen a servicios privados (denominados “colaboradores” con contrato con Sename) y solo 11 Residencias a nivel nacional que dependían directamente del Estado. Estas mismas OCAS serán parte del llamado Servicio Mejor Niñez que dependerá de Ministerio del Desarrollo y Familia que viene a reemplazar a Sename. Esta nueva institución comenzaría a regir a partir del mes de octubre.

Comparte esta publicación

Deja un comentario